Obtenido de Autosuficiencia.
El conocimiento del material para la fabricación de adobe es muy importante para obtener resultados satisfactorios y duraderos. Casi todas las tierras son aprovechables si se hacen las correcciones necesarias.
Obtenido de Autosuficiencia.
Obtenido de Autosuficiencia.
| La preparación del adobe es una tarea tan grata y noble como la de amasar nuestro propio pan. |
| Pasos: 1- Cavar a 30 cm. Apartar esta tierra. (ver imagen) 2- Remover con la pala tierra del fondo para desmenuzarla. Agrega paja, agua y remover dos veces por día durante una semana. (ver imagen) 3- Una vez que se determinó que la tierra posee una correcta proporción de arena, limo y arcilla, ya está lista para ser utilizada. Sólo queda comprobar que tenga una adecuada humedad resultando, entonces, fácil su manejo. Para ello se deberá tomar un puñado y comprimirla con una sola mano. A continuación se deja secar al sol si escurre o moja la mano. Si por el contrario se desmorona hay que regarla. Cuando no escurra ni se desmorone, está lista para ser apisonada. (ver imagen) |
Obtenido de Autosuficiencia.
| Con sencillas pruebas de campo se puede evaluar la adecuada composición de la tierra para fabricar adobe. |
| No todo suelo es aceptable para ser usado en la fabricación de adobe y tierra apisonada. Para hacer un análisis a priori sugerimos un método previo con dos ensayos. Ambos apuntan a la composición de la tierra del suelo de los tres componentes más importantes: Limo, arcilla y arena. El primer ensayo, el de sedimentación, nos da una idea de la proporción de cada uno de los componentes. El segundo ensayo, el del cilindro, permite determinar de una manera sencilla si la tierra es apta o si tiene un exceso de arcilla o de arena, Si fuera así, no hay problema. Basta con agregar arena si la tierra es muy arcillosa o arcilla si es muy arenosa. La arena puede provenir de un corralón de materiales de construcción y la arcilla del propio terreno, se la extrae cavando aparte un pozo de mayor profundidad hasta que aparezca un material de color rojizo-castaño. Cuando decimos que hay cavar a 30 cm (para retirar la capa de tierra con alto contenido de materia orgánica en descomposición), suponemos un suelo de pradera típico. Pero en un terreno erosionado la capa es menor, y por lo tanto habrá que profundizar menos. Mientras que en algunos suelos fértiles como los de la Pampa húmeda de la Argentina, la capa de humus puede alcanzar el metro de espesor, por lo tanto habrá que cavar más. |